Electricistas Madrid. Segunda Mano

Soy autónomo electricista en Villanueva del Pardillo estoy ubicado y trabajando en la misma desde 2007 y mi objetivo es ofrecer instalaciones eléctricas seguras y duraderas cumpliendo con la normativa actual. Mientras la eólica recibe una prima de 4,12 céntimos de euro el Kwh, la fotovoltaica recibe 39 céntimos de euro, la cogeneración 5,63 céntimos, la termosolar 24 céntimos, la minihidráulica 3,9 céntimos. En los últimos cinco años las primas del Régimen Especial supusieron más de 38.000 M€, mientras que el déficit de tarifa acumulado sólo aumentó en 20.000 M€, incluidos intereses. En este año (2013) sin primas no sólo no habría déficit de tarifa y además ¡¡Se podría bajar el precio de la electricidad en un 25 %.!! Si la pregunta es que si lo invertido en las energías del Régimen Especial merece la pena la cosa se complica.

Si la pregunta es que si nos podríamos abastecer de energía eléctrica sin las energías del Régimen Especial y sus primas, la respuesta es sí. Tenemos centrales de gas de ciclo combinado practicamente paradas que podrían sustituir la energía que producen las energías del Régimen Especial. Pero podría ser, en cuyo caso simplemente estaría en contra, y te daría la razón … en ese caso.

El presidente de Iberdorla ha dicho recientemente que eliminando las primas a la energía solar se podría bajar la luz un 10 %. Y es simplemente la verdad. Este año se van a pagar más de 4.000 M€ en primas a la energía solar (fotovoltaica y termosolar), la misma energía podría haberse generado en centrales de ciclo combinado de gas (¡que ya están construidas!) por unos 500 M€. Ahorro: 3.500 M€, 4.235 M€ si añadimos el IVA. El corolario lógico es que nunca debe utilizarse una tecnología inmadura para la producción masiva.

Cualquier cosa, desde la energía eléctrica hasta una verdura, puede producirse a un coste que razonablemente será aceptado por el mercado a un coste exageradamente caro. Cuando una tecnología es viable desde el punto de vista técnico pero inviable desde el punto de vista económico puesto que su coste es mucho más elevado que el de mercado, de esa tecnología se dice que es inmadura.

Pues bien lo que ha sucedido en España es que se ha permitido (¡¡y todavía se permite!!) utilizar energías inmaduras para producir masivamente energía eléctrica. Los que defienden que España, por el simple hecho de que tiene muchas horas de sol, debe de utilizar la energía solar olvidan lo anterior. Otros beneficiados del invento fueron las eléctricas convencionales como Iberdrola que apostaron” por la eólica, las empresas fabricantes de aerogeneradores como Gamesa (aunque luego sus accionistas se arruinaron) y la banca que financió el invento.

Si hubiéramos querido ser líderes en renovables, incluida la energía solar, lo que deberíamos haber hecho es invertir en investigación y desarrollo y cuando tuviéramos tecnología, y sólo cuando tuviéramos tecnología más menos madura, es decir competitiva, haber primado e invertido en producción. No es una cuestión de estar en contra de las energías renovables ( de la cogeneración) sino en que el sistema que se usó era absolutamente ineficiente, vamos, un despilfarro.

Si se hubiera esperado unos años ahora podríamos primar la energía solar con unas primas la cuarta parte de la que lo estamos primando, puesto que ahora la placas fotovoltaicas son ahora mucho más baratas. Aunque en mi opinión ninguna, ninguna, de las energías del Régimen Especial, es apta (todavía) para su explotación comercial. El precio de la energía en el mercado mayorista se fija mediante una subasta en el que el precio lo fija el último MWh en entrar en el mercado.

El precio de este último MWh es el más caro de los que ofrecen las compañías eléctricas de generación y el más barato de los que demandan las compañías comercializadoras (entre los que se casan en la subasta). Los críticos con este sistema dicen que es injusto puesto que todos los MWh se acaban pagando al precio más alto ofertado por las eléctricas (de los que aceptan la demanda) y por tanto obtienen unos beneficios muy elevados. El que haya pasado mucho tiempo desde que se se ha construido una instalación no quiere decir que se haya amortizado contablemente.

Sin embargo esto no es así porque lo que determina el precio de la subasta no es el coste total sino el coste marginal es decir el coste de producir la última unidad… y a veces ni eso porque la electricidad nuclear, la hidroeléctrica y las del Régimen Especial (renovables, cogeneración y residuos) entran a precio cero. La conclusión es que aunque la demanda de un bien sea lo suficientemente baja para mantener un tiempo el precio por debajo del precio medio, eso no es viable a largo plazo.

La razón es que la inversión de una empresa en costes fijos puede no ser recuperable enteramente y siempre es mejor vender a un precio ligeramente por encima del coste marginal y recuperar parte de los costes fijos que no producir y no recuperar nada. Los que producen energía trigo por el método más eficiente tendrán más beneficios y al mismo tiempo los de métodos menos eficientes ganarán por lo menos lo suficiente para abastecer a la gente. El sistema de mercado consigue los objetivos de premiar a los más eficientes con mayores beneficios y al mismo tiempo abastecer a toda la demanda al menor precio. Tienen los cojones de decir (sus partidarios) que genera” más puestos de trabajo.

Todos los productos se venden, al menos, por encima del coste marginal de la última unidad vendida, lo que sucede en el mercado eléctrico no se una excepción ni una rareza ni produce ningún beneficio extraordinario, es lo que sucede en todos los mercados de todos los productos en todo el mundo. C) El precio de mercado, basado en el coste marginal, permite incentivar a las energías más baratas en cada momento.

Las centrales nucleares no estarán amortizadas hasta dentro de once años (periodo de amortización de 40 años) y las centrales hidroeléctricas (periodo de amortización de 75 años) hasta dentro de veintitrés!! Si se pone un precio diferente a cada sistema de producción en función de su coste marginal sucederán dos cosas: se producirá con sistemas ineficientes a unos costes elevados y los ingresos no cubrirán el coste medio.

Los defensores de las energías del Régimen Especial, y en especial los de la solar, tienen un curioso sistema de enfocar el sistema de precios del mercado de la electricidad. Para ellos su energía debe de ser pagada a sus costes medios, mientras que la de los demás, la nuclear y la hidroeléctrica, debe ser… ¡regalada! Es también curioso que se pida que se regale la energía hidroeléctrica mientras que se piden primas de 100 €/MWh para le energía minihidroeléctrica.

Si las compañías eléctricas regalasen la energía nuclear e hidroeléctrica que producen el consumidor ahorraría unos 3.750 M€ al año, las primas a las energías del Régimen Especial son de 10.800 M€ al año y sólo las de la solar son de 4.200 M€!!. Si nos fijamos en el capital, el beneficio de las compañías eléctricas es de un 6 % del capital invertido.

Los beneficios de las cinco grandes empresas de electricidad (Endesa, Iberdrola, Union Fenosa, y HC-EdP) y los de REE son de unos 5.000 M€ al año, que se quedan en 4.000 M€ al año después de pagar impuestos. El inmovilizado material de las cinco grandes compañías de producción es de 65.000 M€ y sus beneficios de 4.000 M€, desde luego no es un gran negocio (y no hay más que ver su cotización en Bolsa). Sin embargo no hay que ser muy inteligentes para saber que de noche no hay sol y que en invierno el sol luce menos horas. En cuanto, a contabilizar un aumento de patrimonio como un beneficio es un disparate.